Cuánto tiempo puede quedar agua en una azotea
El agua estancada en una azotea se define como agua que sigue sobre el techo 48 horas o más después de la lluvia. Un charco que se seca en unas horas es normal; uno que pasa los dos días indica un problema de pendiente o de desagüe.
En la práctica, nosotros no esperamos a las 48 horas para mirar. Si al día siguiente de una lluvia todavía hay agua, vale la pena subir y ver dónde está. La ubicación del charco dice mucho más que su tamaño: no es lo mismo una laguna pegada al desagüe que una en la esquina opuesta.
Por qué se junta agua en la azotea
Una azotea junta agua por cinco motivos, y el primero que hay que descartar es también el más barato de resolver: el desagüe tapado con hojas, arena o acículas de pino. Los otros cuatro tienen que ver con la forma de la superficie y salen bastante más caros de corregir.
- Desagüe tapado. El charco se forma alrededor del embudo y crece hacia afuera. Si la azotea tiene un solo desagüe y no tiene gárgola, el agua sube hasta donde encuentre salida, que puede ser una babeta.
- Desagüe en el punto alto. Pasa en losas hechas por etapas o reformadas: el embudo quedó donde no está el agua. El desagüe está limpio, pero el charco aparece lejos, en otro sector.
- Carpeta sin pendiente suficiente. La capa de mortero que lleva el agua hacia el desagüe quedó casi plana, o con ondulaciones que forman pozos chicos repartidos por toda la azotea.
- Losa deformada. Una losa que bajó en el centro de un paño junta agua en una zona redonda, lejos de los bordes. El peso del agua acumulada agrava la deformación, y es uno de los efectos más serios del estancamiento.
- La propia membrana. Bolsones, arrugas, parches superpuestos o una babeta mal resuelta funcionan como un pequeño dique. El agua queda del lado de arriba del parche.
Cómo saber cuál es la causa
La causa de un charco en la azotea se averigua con tres pruebas que no requieren herramientas: marcar el contorno del agua con tiza o una foto al día siguiente de la lluvia, verter un balde en el desagüe para ver si traga rápido, y apoyar una regla larga o un nivel donde se junta el agua.
Con eso ya se descarta lo principal:
- Si el balde baja lento o vuelve, el problema empieza en el desagüe o en la bajada. Limpialo primero y esperá a la próxima lluvia antes de pensar en otra cosa.
- Si el desagüe traga bien y el charco está lejos, es pendiente o desagüe mal ubicado. La marca de tiza muestra hacia dónde querría ir el agua.
- Si debajo de la regla queda luz en el centro del charco y la zona es redonda, puede ser la losa. Ahí conviene que lo vea alguien antes de tocar nada.
- Si el agua queda frenada contra un parche o una arruga, el dique es la membrana.
Como referencia, la inclinación mínima que se usa en techos planos es de un cuarto de pulgada por pie (0,6 cm cada 30,5 cm), que equivale a unos 2 cm por metro. Una carpeta que no llega a eso tiene muchas chances de dejar agua.
Qué le hace el agua estancada a la membrana
El agua estancada daña la membrana de una azotea por acumulación: suma carga sobre la losa, favorece algas y vegetación que traban los desagües, deja suciedad y residuos sobre la superficie y acelera el deterioro del material. Cualquier solape o fisura que con agua corriendo no filtraría, con agua quieta durante días termina filtrando.
Es un patrón típico: la membrana está bien en casi toda la azotea y gastada justo en el sector donde se junta el agua. Ese sector es el primero en mostrar el aluminio desprendido, el musgo y los solapes abiertos. Si cambiás la membrana sin corregir el charco, el desgaste vuelve a empezar en el mismo lugar.
Cómo se corrige según la causa
Corregir el agua estancada en una azotea depende de la causa, y el arreglo va de diez minutos con guantes a rehacer la carpeta. El orden lógico es siempre el mismo: primero el desagüe, después la ubicación de los desagües, y recién al final la pendiente de toda la superficie, que es lo más caro.
- Desagüe tapado: limpieza, rejilla de cúpula y, si no hay, una gárgola por el pretil unos centímetros por encima de la membrana. Está todo explicado en cómo mantener los desagües de la azotea.
- Desagüe en el lugar equivocado: se abre un desagüe nuevo en el punto donde se junta el agua y se conecta a una bajada. Implica rehacer la membrana alrededor. Es trabajo de canaletas y desagües.
- Falta de pendiente: se corrige en la carpeta, y para llegar a la carpeta hay que retirar la membrana. Por eso, cuando hay charcos de pendiente, no recomendamos poner membrana sobre membrana.
- Techo que además necesita aislación: la espuma de poliuretano proyectada permite dar pendientes hacia los desagües existentes, con una membrana poliuretánica encima. Más cara que una asfáltica, pero resuelve las dos cosas. Ver poliuretano.
- Terraza donde la pendiente no se puede corregir (por el nivel del umbral, por ejemplo): membrana poliuretánica, que aguanta el agua estancada mejor que una acrílica, con refuerzos en el desagüe.
- Losa deformada: antes de impermeabilizar, que la evalúe un arquitecto o ingeniero. La membrana no arregla una losa.
Lo que no conviene: tapar el charco con varias manos de pintura impermeabilizante acrílica, o pegar un parche encima. El parche se transforma en un dique nuevo y el agua sigue en el mismo lugar.
Qué dice la normativa de Montevideo sobre los desagües de la azotea
La Ordenanza de Instalaciones Sanitarias Internas de Montevideo (Decreto N.º 32.952, de 2009) exige que los embudos de azoteas y terrazas aseguren estanqueidad con la estructura y estén protegidos contra la entrada de elementos extraños con dispositivos calados (numeral 82). También obliga a propietarios y usuarios a mantener los desagües limpios y en buen estado (numeral 114).
El mismo decreto dice que los pluviales se evacúan a la calzada o cuneta, salvo que exista colector de pluviales y la Intendencia exija o autorice la conexión (numeral 4.3). En la práctica, una bajada nueva no se puede tirar a cualquier lado: si agregás un desagüe, pensá desde el principio por dónde sale el agua hasta la calle. En Canelones y Maldonado rigen las ordenanzas de cada Intendencia.

